El enigma del peso
1 kilogramo.
Este rompecoco esconde una cierta trampa. Aparentemente existe una contradictio in terminis en la redacción de la pregunta. Sin embargo, la pregunta está correctamente redactada. En realidad lo que se quiere decir es que pesando medio kilo (un peso de balanza, por ejemplo), más la mitad físicamente de lo que sea, tenemos el peso completo de lo que pesamos. Y si 1/2 kilo es la mitad de ello, la cosa completa pesa un kilo.
Las apuestas
Pedro hará bien no apostando, porque las posibilidades están claramente contra él.
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De 8 combinaciones posibles, 2 favorecen a Pedro y 6 favorecen a Juan. Es decir, Juan sale favorecido en un 75 % de las ocasiones, mientras que Pedro sólo en un 25 %. La esperanza matemática de beneficio de uno a costa del otro es la siguiente:
JUAN: 75 % x 0,5 euros = 0,375 euros.
PEDRO: 25 % x 1 euro = 0,25 euros.
Es decir, Juan gana a costa de Pedro 0,375 euros y Pedro a costa de Juan 0,25, por lo que el primero juega con ventaja.
La apuesta en la décima tirada
Definitivamente, SÍ. Las posibilidades de que ese dado esté trucado son absolutamente abrumadoras.
Los mentirosos
El primer nativo, el que responde "Uh", es un mentiroso, de la tribu de los COCOPICO. El segundo dice la verdad, y es por lo tanto un PICOCOCO. ¿Cómo lo sabemos?
El primer nativo, sea un mentiroso O NO LO SEA, siempre responderá SÍ. ¿Por qué? Porque si el primer aborígen siempre dice la verdad, a la pregunta de si es un PICOCOCO (que siempre dicen la verdad), evidentemente dirá que SÍ. Y si no es un PICOCOCO, si es un COCOPICO, que siempre mienten, dirá también SÍ.
Por lo tanto, si nos dice el segundo que el primero ha dicho SÍ, sabemos que NO MIENTE. Luego es un PICOCOCO. Si fuera un COCOPICO nos diría que el primero ha dicho que NO, lo cual no es posible.
El segundo indígena, cuando añade que el primero es un mentiroso, está diciendo nuevamente la verdad.
La hora del té
Sí, con un pequeño truco. Pones 7 terrones en una taza. 2 terrones en la segunda. Y 1 en la primera. La segunda no cumple la condición de que haya un número impar de terrones dentro de cada taza. Sin embargo, sí cumplirá la condición si pones la tercera taza dentro la segunda. Entonces tendrás que en la segunda habrá 3 terrones, y seguirá habiendo uno en la tercera.
Hay 14 soluciones más, por si deseas entretenerte con las posibles combinaciones.
Los precios misteriosos
El precio de números para poner a escaleras, puertas, casas, etc.
Los dígitos de 9 a 1
Los dígitos del 9 al 1 de atrás hacia adelante son 1-2-3-4-5-6-7-8-9.
Los dígitos del 1 al 9 de atrás hacia adelante son 9-8-7-6-5-4-3-2-1.
Lógico, ¿no?
Mis hijos pesan entre los dos 15 kilos
X + X = Y; y también X + Y = 15
O sea, 2X = Y; y sustituyendo X + 2X = 15 tenemos 3X = 15; con lo que X = 5.
De este modo, Y = 10.
(Este rompecoco era muy facilito, y ni siquiera tenía truco)
Para despistados
80 minutos es lo mismo que una hora y veinte minutos.
Las moneditas dichosas
Recoge la moneda inferior y la pones encima de la que hace esquina.
El enigma de la guinda
El botones espabilado
No podemos sumar las 1.200 ptas. que pagó el viajante con las 200 que se quedó el botones. El viajante pagó 1.200 ptas., de las cuales 1.000 se las quedó el encargado del hotel y 200 el botones (fraudulentamente). Las otras 300 ptas. se las devolvió el botones al viajante.
Ocho damas
Los palos de la baraja
¿Te gustan los huevos cocidos?
1) Pones a contar los dos relojes de arena mientras echas el huevo en agua hirviendo. Cuando se termine el reloj de 7 minutos le das la vuelta y esperas a que termine el de 11. En ese nuevamente le das la vuelta a de 7 (han pasado cuatro minutos desde que le diste anteriormente la vuelta), y cuando se acabe, han pasado 15 minutos.
2) Pones a contar los dos relojes de arena, pero sin poner el huevo en el agua. Cuando se acaba el reloj de arena de 7 minutos pones el huevo en el agua. Y cuando se acaba el reloj de arena de 11 (4 minutos después de que pusieras el huevo en el agua), pones nuevamente el reloj de arena de 7 hasta que se acabe, momento en que el huevo ha pasado quince minutos en el agua.
Triángulos equiláteros